¡Únete a la causa! ¡Pícale en “like”!

Durante las últimas semanas he presenciado un aumento drástico en el uso de imágenes en las redes sociales con el fin de hacer crítica social o generar conciencia política. Para muchos, la opción de “compartir” en Facebook o Twitter es una excusa para mostrar compromiso con cierta causa social.

No debería de haber ningún problema con esta actitud, a todos nos interesa compartir nuestra perspectiva– el diálogo, se supone, es un ejercicio democrático. Pero en el caso de Facebook y Twitter el diálogo constructivo no se da porque el mediador (en este caso, la plataforma en sí misma) está construida para  crear grupos con las mismas afinidades,  no promover discusiones “intelectuales”.

Varios críticos se han dado cuenta de que la estructura de las redes sociales no está promoviendo la democratización sino todo lo contrario. Facebook está creando nuevos sectarismos por el simple hecho de que les muestra a la gente lo que quiere ver. Basta con ver el timeline de cada persona para darse cuenta de que cada usuario está sumergido en una especie de monólogo compartido. Las estructuras narrativas con las que dicho usuario filtra la realidad no se cuestionan.

El problema es que la opción de compartir imágenes en FB intensifica estos sectarismos. Las imágenes no solo simplifican los problemas sociales–reduciéndolos a binomios”— también incitan a acción y a la movilización de masas. Ejemplos del uso de imágenes para movilizaciones políticas abundan en la historia–en eso consiste cualquier tipo de propaganda: en narrativas fáciles de digerir.

En Facebook, basta con ver la página de Jesus o otras como The Sociological Cinema para darse cuenta de que las imágenes tienen fuerza. Pero hay que resaltar que el hecho de que causen cierta reacción no significa que están representando–ni siquiera alegóricamente–la realidad.

El uso de imágenes para socializar tiene implicaciones fuertes en nuestras relaciones pues nos convierte a todos en militantes de causa ajenas. Cuando usamos imágenes prestadas, no sabemos quién las diseñó ni para qué causa. Al usar imágenes parecería que estamos siendo críticos, la verdad es que estamos usando diseños de alguien más. Somos como el transeúnte al que le dan una pancarta y le dicen “únete al movimiento”…solo tienes que picarle en ´like´.

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